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MUBI Podcast: Encuentros | T3

La libertad de la independencia

En este episodio, se habla de las licencias que el cine y el teatro independientes brindan para la creación desde distintos roles.

Laura Paredes es una actriz argentina, reconocida en la escena teatral por ser parte de Piel de Lava, uno de los grupos más destacados dentro y fuera de su país por un fuerte carácter experimental. Paredes ha trabajado en cine con directores argentinos como Martín Rejtman, Santiago Mitre y Matías Piñeiro. Ha protagonizado los dos largometrajes de Laura Citarella: Ostende y Trenque Lauquen, este último estrenado en la más reciente edición del Festival de Venecia. Con Piel de Lava filmó la película de 14 horas dirigida por Mariano Llinás, La Flor, un ambicioso proyecto estrenado en la Competencia Internacional de Locarno que combina distintos géneros y estilos cinematográficos.

Por otro lado, Manuela Martelli es una actriz y directora chilena cuya carrera comenzó con destacadas interpretaciones en películas de su país dirigidas por Andrés Wood y Gonzalo Justiniano. Desde entonces, ha participado en películas de importantes directores latinoamericanos como Sebastián Lelio, Martín Rejtman y Alicia Scherson, así como en proyectos en Italia, España y Bélgica. Tras debutar en 2015 en la dirección con el cortometraje Marea de tierra, seleccionado en la Quincena de Realizadores de Cannes, en 2022 regresó a esta misma sección con su largometraje 1976, un aplaudido thriller de época protagonizado por Aline Kuppenheim.

A partir de sus más recientes experiencias, Laura y Manuela comparten algunas ideas sobre la actuación y la provechosa relación que se ha establecido entre el cine y el teatro.

 

Invitados

 

Créditos

Con la participación de Laura Paredes y Manuela Martelli

  • Idea: Efe Cakarel, Sandra Gómez, Jon Barrenechea y Ricardo Giraldo
  • Producción y supervisión:Ricardo Giraldo y Fernando Peña
  • Productores ejecutivos: Efe Cakarel, Sandra Gómez, Jon Barrenechea, Diego Luna, Gael García Bernal y Paula Amor
  • Sonido: Javier Umpiérrez
  • Música original: Andrés Solís
  • Investigación, guion y transcripciones: Andrés Suárez
  • Transcripciones y apoyo en guion: Fernando Peña
  • Coordinación de invitados: Mónica Pérez
  • Voz: Elvira Liceaga
  • Grabación de Manuela Martelli en Colonia: Mariá Portugal
  • Grabación de Laura Paredes en Madrid: David de la Fuente en Robin Groove Estudio
  • Fotografía de Laura Paredes: Linda Etchesuri

La Corriente del Golfo Podcast y MUBI todos los derechos reservados © 2022

Transcripción

  • CRÉDITOS INICIALES E INTRO
  • Arranque sonido de prendido de “proyector” o sonido que considere Javier
  • Créditos producción (Voz Elvis): 

MUBI y La Corriente del Golfo Podcast presentan

  • “Beep” como de arranque de roll
  • Música (se queda hasta la presentación y arranque conversación)
  • Nombre del podcast y ID sonoro 

ENCUENTROS, un podcast de MUBI. La plataforma de cine seleccionado a mano.

Cada día, una nueva película. En cada episodio, una nueva conversación. 

  • Extracto conversación 1 

MANUELA MARTELLI: Sí, que yo creo que tiene que ver con entender que la actuación en cine es un poco la conciencia de que todo cuenta, de que todo narra, como una comunión con todos esos elementos en el fondo. Al menos así, así lo siento yo, como que eso es lo que a mí me genera placer de actuar en cine,

  • Statement (Voz Elvis): 

Las voces más destacadas de Latinoamérica y España se reúnen para compartir y explorar el cine que nos gusta ver.

  • Extracto conversación 2 


LAURA PAREDES
: Muchas actrices dirían lo opuesto y que por ahí trabajan mucho la idea de personaje previa. A mí no me sirve en general, me doy cuenta de que establezco como hipótesis que después se me vuelven como infértiles, ¿no?

  • Presentación de invitadxs 

En este episodio, se habla de las licencias que el cine y el teatro independientes brindan para la creación. 

Laura Paredes es una actriz argentina, reconocida en la escena teatral por ser parte de Piel de Lava, uno de los grupos más destacados dentro y fuera de su país por un fuerte carácter experimental. 

Paredes ha trabajado en cine con directores argentinos como Martín Rejtman, Santiago Mitre y Matías Piñeiro. Ha protagonizado los dos largometrajes de Laura Citarella: Ostende y Trenque Lauquen, este último estrenado en la más reciente edición del Festival de Venecia. Con Piel de Lava filmó la película de 14 horas dirigida por Mariano Llinás, La Flor, un ambicioso proyecto estrenado en la Competencia Internacional de Locarno que combina distintos géneros y estilos cinematográficos.   

Por otro lado, Manuela Martelli es una actriz y directora chilena cuya carrera comenzó con destacadas interpretaciones en películas de Andrés Wood y Gonzalo Justiniano. Desde entonces, ha participado en películas de importantes directores latinoamericanos como Sebastián Lelio, Martín Rejtman y Alicia Scherson, así como en proyectos en Italia, España y Bélgica.  

Tras debutar en 2015 en la dirección con el cortometraje Marea de tierra,  seleccionado en la Quincena de Realizadores de Cannes, en 2022 regresó a esta misma sección con su largometraje 1976, un aplaudido thriller de época protagonizado por Aline Kuppenheim. 

A partir de sus más recientes experiencias, Laura y Manuela comparten algunas ideas sobre la actuación y la provechosa relación que se ha establecido entre el cine y el teatro.

  • INICIO

[Se escucha el micrófono. Laura se ríe]

 

MANUELA MARTELLI: Me da risa porque como te acabo de ver en, en, en Trenque Lauquen

 

MARIÁ PORTUGAL: Hola.

 

LAURA PAREDES: Hola. Sí. [Se ríe]

 

[Mariá dice algo pero es ininteligible]

 

MANUELA MARTELLI: Y ahí sí, está bien, veo bien. 

 

LAURA PAREDES: ¿Qué estás haciendo en Colonia? 

 

MANUELA MARTELLI: Estoy viviendo. Vivo acá. 

 

LAURA PAREDES: Ah, creí que estabas por… No sabía que vivías allá. 

 

MANUELA MARTELLI: No, vivo acá. 

 

LAURA PAREDES: Ah, ¿hace cuánto? 

 

MANUELA MARTELLI: Desde la pandemia. Me vine en la pandemia y nunca más me fui. 

 

LAURA PAREDES: Ah, mirá vos. No, no lo sabía. 

 

MANUELA MARTELLI: Sí. No, fue una locura que estuviera ayer la película. Muy sincrónico. 

 

LAURA PAREDES: Increíble. Sí.

 

MANUELA MARTELLI: Loquísimo, loquísimo. Además…

 

LAURA PAREDES: De hecho, yo te iba a avisar, mirá que es larga porque no sabía si estabas trabajando ahí. Justo digo “Uy, capaz no te va a dar el tiempo para verla”. 

 

MANUELA MARTELLI: No, eterna. Además, dieron muy poco intermedio. 

 

[Se ríen]

 

LAURA PAREDES: Bueno, agradecida que hayas hecho esa odisea el día antes. 

 

MANUELA MARTELLI: Pero me gustó mucho, me gustó mucho la peli. 

 

LAURA PAREDES: Bueno, qué bien. Sí, estamos re-contentas porque también fue como una película que tuvo muchas, este, idas y vueltas porque, bueno, empezamos a filmarla como hace seis años en el medio eso, tuvimos hijos, no podíamos porque nos faltaba guita, la montamos y no funcionaba del todo, la reescribimos, volvimos a… Laura siguió montando en paralelo, o sea, fue como muy, muy, un proceso muy largo, lleno de cosas, agotador, sobre todo para Lau porque fue como muy, muy intenso la reescritura y todo, pero también esa, ahora esa felicidad de una película que nos gusta mucho y que tuvo la oportunidad de poder pasar todo ese proceso, ¿no? De escribir mientras montábamos, darnos cuenta lo que no funcionaba, incluso dar vuelta la estructura. O sea, después empezó con esto de que dos hombres la buscan a ella, así que eso fue como un aprendizaje interesante para mí por lo menos, no sé, como tener esa oportunidad de poder, no sé, seguir trabajando, frenar un rodaje. Bueno, por una estructura que, que lo permite. No siempre uno puede (…) 

 

  • INSERT MÚSICA 
  • Nombre de episodio

Episodio 5. La libertad de la independencia

  • INSERT MÚSICA 
  • Comienza la conversación

 

MANUELA MARTELLI: Sí, pero es muy lindo eso de la película. Se siente, creo, ese, eh, como esa libertad. Se siente una película liviana en el -no, en un sentido de superficial, pero sí de que se da permisos. 

 

LAURA PAREDES: Sí, qué bueno. 

 

MANUELA MARTELLI: Y me parece que, o sea, que está increíble eso. Hace, hace rato yo me vengo preguntando por eso de los sistemas de producción porque en el fondo hay algo de ese, de esa liviandad del diseño producción. Me da la sensación que permite que pasen esas cosas, que, que la película tiene algo que, que no tiene una película de un diseño de, de producción que está muy restringido a, a esas etapas tan preestructurado o prediseñados. 

 

LAURA PAREDES: Sí, yo creo que… El otro día Laura decía, claro, por ahí lo que pasa era que no nos gusta la luz para un plano o no me gusta… Y bueno, y como nos fuimos en realidad un fin de semana a Chascomús, bueno, la hacemos el otro día… Eso pasaba mucho, la luz no estaba justo y bueno, o la filmábamos igual sabiendo que iba a haber retoma, eh, y hay algo de eso, de esa especie de libertad porque, bueno, porque eso, porque son viajes cortos y vas ahí que, no sé… Hubo eso, hubo escenas que no nos gustaron cómo estaban y se volvieron a hacer. Eso, cayó la luz, cayó la luz y en una… Otra estructura de producción. Bueno, a veces como muy difícil, medio que te vas a inventar, inventar con lo que tenés, que también es otra manera donde salen cosas interesantes porque uno está inventando qué hace ahí, pero esa libertad no la tenés, es cierto. 

 

MANUELA MARTELLI: Y no tiene ese decante también, que yo siento que la película tiene. Y yo igual, bueno, me preguntaba cómo había partido la idea y cómo habían trabajado juntas porque es muy especial la estructura en ese sentido como de, de tú actuar y estar escribiendo y, y se nota mucha complicidad, se siente esa complicidad, siento. 

 

LAURA PAREDES: Es bueno… Hay algo que sí, que está un poco trasladado también el vínculo a la película, con Laura somos muy amigas, habíamos hecho una película en el 2011, me parece, 2010, no me acuerdo ya, 2010, que se llama Ostende y era una chica que, que, que, que se ganaba como un viaje por un programa de radio a un hotel y observaba a la gente en el balneario y bueno, se hacía un poco la cabeza con, con, con un… Y haciendo teorías con algo que miraba de unos vecinos de, de playa y de hotel y había algo de este personaje que, que era un poco hacer la, la, la saga, ¿no? Como que se sigue llamando Laura como nosotras y por ahí hay algo en la amistad que tenemos de estar todo el tiempo medio elucubrando teorías de todo el mundo, de todo lo que vemos y hay algo, era como “Bueno, ¿qué pasa con esta Laura ya un poco más grande?” Y a la vez se pasaron los años, entonces yo la empecé a hacer… Después nos pasaba eso, que decíamos “Uy, tiene una inocencia el personaje”, que empezamos a crecer y era como empezó a pasarnos hasta eso, porque pasaron seis años en el medio y era como “Ay, ¿quedará, quedaré vieja para esta Laura?” [Se ríe] Y después eso, porque empezábamos a, nos empezaban a interesar otras cosas y la película seguía y eso fue bueno, como empezamos a, a, a, a ver cómo dialogaba eso porque bueno, los años pasaban y hay algo que, bueno, pasa todo teóricamente en unos meses de la vida de esa persona.

 

MANUELA MARTELLI: ¿Pero, pero partió entonces como, como a raíz del personaje partió la historia?

 

LAURA PAREDES: Un poco sí.

 

MANUELA MARTELLI: Ajá.

 

LAURA PAREDES: Sí, o sea, sí teníamos la idea de que fuera una película que tuviese una estructura como en dos partes, algo medio las teoría sobre Laura y lo que verdaderamente le pasó a Laura, este, pero un poco como que empezó como una zona más lúdica de empezar a seguir una saga de ese personaje, que siempre es un poco (...)

 

MANUELA MARTELLI: Ajá.

 

LAURA PAREDES: (...) bueno, por ahí a los 60 es, esta, esta mina en otro lado. 

 

MANUELA MARTELLI: ¿Pero, pero cuál era…?  

 

MANUELA MARTELLI: Yo me preguntaba como cuál era la premisa, de adónde había partido, cuál era, cuál era el motor de la historia.

 

LAURA PAREDES: El motor era, eh, que una mujer desaparecía, que se… Nos dábamos cuenta, digamos, que había indicios de que había, se había ido por su propia voluntad. Y algo de esto, de elaborar teorías y que esas mismas teorías abrieran otras, este, otras historias, ¿no? Otras posibilidades de qué le había pasado y era como una especie de, como de excusa para poder ir abriendo distintas tramas, ¿no? La trama de los libros, la trama de estas minas que tienen al, a la, a este especie de bestia o, no se sabe qué es, guardada, pero eran como también como ideas que nos gustaban y encontrar un dispositivo que permitiera que esas tramas se fueran concatenando a partir de la desaparición de ella, como teorías. Eh, por eso, bueno, el tema de los libros y Ezequiel es como el secreto que tiene con él. Sí, pero básicamente era poder hacer una película en la que convivieran esas historias, ¿no? Y esas, y esas subtramas todo el tiempo que fue el gran quilombo de la película, como que una trama le pudiera ganar a la otra y que uno no… Cuando llegara a lo de a Elisa Esperanza y a las, y a la pareja esta de mujeres, no estar añorando los libros o al revés, ¿no? Como…

 

MANUELA MARTELLI: Ajá.

 

LAURA PAREDES: Que para mí el gran desafío que tenía era cómo hacer que cada nueva trama te interesara y que te, y que no te generara frustración dejarla, dejar atrás la otra. 

 

MANUELA MARTELLI: Claro. 

 

LAURA PAREDES: Algo de eso quizás. 

 

MANUELA MARTELLI: Sí, pero es muy bueno. Me gusta mucho eso también. A propósito de la libertad porque siento, como, insisto en eso, en que siento que la película es muy libre y tiene algo medio rizomático, así como que va de una cosa a otra y no teme dejar lo que, lo anterior. Y eso (...)

 

LAURA PAREDES: Sí.

 

MANUELA MARTELLI: (...) me pareció muy interesante, como el no querer, eh, cerrar, como no tener una estructura cerrada, sino que más bien me parece como una película muy porosa y, y como muy permeable. Inclusive esto que dices ahora como del, de que un personaje que existe en otra película como que me, me parece súper interesante eso, como que las películas trascien-- se trascienden a sí mismas al final. 

 

LAURA PAREDES: Sí, empezó a, de hecho eso, después tenemos como, como lugares secretos donde sabemos que hay casi planos que son iguales a Ostende. Que Laura le gustaba como filmarlos parecido y cosas que no le importan a nadie, pero a nosotras sí. Y había algo de eso, de que todo el tiempo por ahí se estaba citando la otra película de alguna otra forma. Así que sí, no, fue como un, un proceso de mucho aprendizaje y también, bueno, de escritura, porque también con, con Laura, Ostende, no habíamos, no habíamos hecho el guion juntas, entonces también ese fue todo un cambio que, que estuvo buenísimo también pasar por eso, que tampoco tengo tanta experiencia en guion. Bueno, vengo más del teatro, ¿sabes?

 

MANUELA MARTELLI: Sí.

 

LAURA PAREDES: Así que, que fue de eso como muy muy rica la experiencia. 

 

  • Fragmento de película

FRAGMENTO ARGENTINA, 1985 

- Llegó un patrullero, me subieron y salimos de la Comisaría Quinta. Yo iba acostada en el auto, vendada. Los ojos vendados, las manos atrás, atrás. Ellos me insultaban. Yo les decía que, que estaba por nacer mi criatura, que no podía aguantar más, que pararan… que no era mi primer hijo, que sabía que estaba por nacer. Y ellos no hacían nada. 

  • VOZ MUBI: 


Acabamos de escuchar un fragmento de Argentina, 1985, de Santiago Mitre

  • Retoman la conversación

 

MANUELA MARTELLI: Yo me preguntaba como, ehm, para ti la, la diferencia de hacer un personaje que estás escribiendo, versus un personaje que te llega así como un guión como el de, el de Argentina, ponte tú, que es como un guión que ya está súper armado, súper escrito. Bueno, ahí también está Mariano que, que me imagino que también hay algo como familiar ahí. Pero me parece muy particular el escribir un personaje que después se interpreta y cómo se siente eso. 

 

LAURA PAREDES: Sí…

 

MANUELA MARTELLI: Y también me preguntaba si es que eso en algún punto también te, te, te genera conflictos como de estar muy consciente, como de, de estar un poco afuera. Que no lo siento yo, pero me preguntaba eso, si en algún minuto te generaba ese conflicto. 


LAURA PAREDES
: Sí, sí. De hecho no sé qué te pasa a vos o cuál es tu experiencia con eso, porque bueno, supongo que eso, digo, muchas actrices dirían lo opuesto y que por ahí trabajan mucho la idea de personaje previa. A mí no me sirve en general, me doy cuenta de que establezco como hipótesis que después se me vuelven como infértiles, ¿no? Como que en general, salvo alguna cosa en puntual, por ejemplo, en Argentina, 1985, sí, bueno, habíamos tomado unas decisiones de antemano con Santiago porque bueno, porque existía un testimonio, porque era, bueno, la imitamos, no, probamos imitarla a Adriana y se volvía como muy distanciada y era como un momento de la película donde tenía que generar un quiebre emocional la situación y, y de golpe sí había algo… De hecho el otro día hablaba con la hija de Adriana Calvo de Laborde, que murió Adriana hace unos años, y me decía “Cuando yo veo el testimonio de mi mamá, ni mi mamá hablaba así, estaba tan asustada, estaba nerviosa, que tenía una voz que no sé qué”, decía, “No hablaba así mi mamá, hablaba grave”. Entonces también era como muy, me decía, “Hasta ella estaba, este, como con una voz y una manera de hablar que tenía que ver con los nervios”. Y eso, como que probábamos imitarla y era malo y en el momento fue bueno, acercar la voz y, y en un punto fue como bueno, sí, tratar de ver qué pasaba en la sala ese día, pero sí, bueno, unas decisiones más claras, pero después con una película como, como eso, como Trenque, que se construye en el tiempo, por ahí sí me daba cuenta más lo que no funcionaba o lo que pifiaba o cuando había algo que, que en esta película era la clave, que era las cosas extraordinarias o de suspenso que pasaban, yo siempre las tenía que relatar como si estuviera casi enamorada de lo que estaba pasando, como que no funcionaba cuando yo actuaba gravedad o tensión. No entendíamos bien nunca por qué, pero digo yo cuando no sé, que tengo que narrar toda la situación con que, que, que de estas mujeres que tienen a este animalito chiquito, no se sabe qué, escondido, eh, si yo lo contaba como teniendo un registro más de suspenso, después no nos funcionaba. Como que todo el tiempo nos dimos cuenta que la clave de actuación era “Vos contás, estás siempre enamorada de ellas, del chiquito, de los libros”, como una, no sé, como un estado de enamoramiento, no sé, por ponerle algún nombre, que era que todo le generaba como ingenuidad y diversión y nunca atención, porque cuando lo actuábamos en serio se ingenuizaba la, la, la idea de las tramas, no sabemos bien por qué, no podría defender bien por qué, pero estas cosas que también te pasan, ¿no? En la actuación que decís, casi te das cuenta más lo que no funciona que lo que está realmente produciendo. Era como “Bueno, no, no funciona que este personaje se ponga tensa·. Es como si existiera algo en ella que tiene que estar medio en Babia siempre, en Argentina se dice “en Babia”, no sé cómo se, cómo dicen, medio, medio fresca que le van pasando las cosas y no se da cuenta ni siquiera la gravedad de las cosas que le van pasando. Como estar en un estado un poco, este, previo a cualquier razonamiento o atención, ser un pasaje de algo que va contando. Quizás es esa la liviandad que decís que por ahí aparece. Yo te quería preguntar eso… Ah, por eso, para ir mechando en relación a vos que vos decías lo de, que justo leía, que decía “Bueno, empecé a actuar en cine porque bueno, ocurría eso, pero yo sabía que quería, este, dirigir”. Que digo, ¿qué te sucede? O sea, ¿qué, qué pensás en esa hipótesis dirigir-actuar? 

 

MANUELA MARTELLI: Ah, no, me muero. 

 

LAURA PAREDES: Te morís. No, no, no, no, no estás pensando en hacerlo ni remotamente. 

 

MANUELA MARTELLI: No, jamás, jamás. [Se ríen] No, me muero. Además que creo que soy un poco control freak también, como que si estoy dirigiendo me gusta estar viendo. 

 

LAURA PAREDES: Claro, claro. 

 

MANUELA MARTELLI: Y no, claro, no podría. Además que también en este caso, en el caso de la película ahora, yo tenía muchas ganas de dirigir, entonces en realidad era como mi oportunidad de poder dirigir y no actuar. 

 

LAURA PAREDES: Claro, claro.

 

MANUELA MARTELLI: Entonces no, nunca me lo, pero creo que tampoco me lo, me lo, me lo, me lo pienso como en el futuro tampoco. 

 

LAURA PAREDES: No es algo que te–eso, ¿no estás pensando en algo, en escribir algo para vos actuar? ¿Ni remotamente?

 

MANUELA MARTELLI: No sé. Bueno, ahora viendo, ahora viendo, viendo esta película, la verdad que hace rato que me pasa, porque para mí 1976 fue un proceso tan largo que es una película que como hablando de pesos, ¿no? Así como, como Trenque Lauquen me parece una película liviana, como ligera, 1976 para mí fue como una película muy pesada, como de… 

 

LAURA PAREDES: Eso, quiero saber mucho, la vi, me encantó, me encantó. Ya ahora te voy a decir cosas que me fueron pasando también en la película, pero quiero saber eso, eso, ¿pesada en qué sentido? 

 

MANUELA MARTELLI: [24:35] En el sentido de que, que, que costó much… Bueno, también tú me decías que esta peli costó mucho y claro, pero, pero las etapas fueron etapas de mucha soledad en algún minuto, como de que yo tenía que, yo tenía que acarrear esa película, un poco sobre los hombros y, y, y ir superando unas etapas de mucha soledad y de donde el guion se me venía cuesta arriba y también el financiamiento, porque claro, una película más pesada en ese sentido también por ser una película de época (...)

 

LAURA PAREDES: Sí, claro.

 

MANUELA MARTELLI: (...) y una película de época que también no se da esa libertad que, que podría… Hace poco, eh, no sé dónde leí o escuché sobre cómo Raúl Ruiz, cómo Raúl Ruiz en el fondo se daba esas libertades de que hacía una película de época igual no, no se preocupaba si había un, un algo que no correspondía, él lo dejaba pasar, que también podría haber sido como una, un planteamiento…

 

LAURA PAREDES: Sí, sí, una manera de narrarlo también podía ser, claro, pero… 

 

MANUELA MARTELLI: Total, como una película ligera en ese sentido de decir “Bueno, es una película de época porque están con un vestuario de época, pero si en la calle pasa un, un auto del 20, del 2020, no pasa nada”. Como la convención es, es una película de época y ya, que podría haber sido pero no fue así pensada desde el comienzo y entonces como que tenía peso la película y tenía esas dificultades y entonces claro, en ese camino yo me empecé a preguntar por, por esto de las, como de los sistemas de producción más ligeros, más livianos. Por eso me gusta mucho la película realmente. O sea, creo que hay algo… Y creo que hay algo muy argentino también en eso, tengo la sensación, como de, como… Creo que pasa bastante en Arg… o ha pasado, hay un grupo de cineastas en Argentina que creo que están practicando eso, me parece súper interesante. 

 

LAURA PAREDES: Sí, sí, para mí es como un alivio saber que eso se puede hacer. Obviamente eso, la financiación es otra cosa. Y también uno se autoconvoca con amigos que quieren trabajar así porque, bueno, obviamente el dinero que podés pagar en esta, muchas veces… No en todos los casos o no en todas las películas, pero por ahí es menos que lo que por ahí podés sacar cuando lo hacés de manera, este, industrial para los actores, pero siempre los actores y los técnicos sucede que hay una, está como en una línea entre auto–no sé como, como hay, hay, hay algo, nadie, nadie está contratado por nadie, sino que todos quieren participar de la película y el dinero que entra se reparte, es un poco más cooperativa. Y también después con distintas responsabilidades. Por ahí Laura y yo, o los que estábamos, eso, involucrados, es imposible autofinanciarnos porque no la podríamos hacer si nos tuviésemos que pagar un sueldo seis años, (...)

 

MANUELA MARTELLI: Claro.

 

LAURA PAREDES: (...) es imposible. Entonces bueno, como que la gente que va participando, sí, esa plata se, se va repartiendo y bueno, después hay personas que, que asumen de otra manera el, eso, el compromiso con la película. Y bueno, quedás un poco, sos como socio de la película como otra cosa, ¿no? 

 

MANUELA MARTELLI: Claro.

 

LAURA PAREDES: Pero bueno, se vuelve posible, se vuelve posible. Y yo también tengo una gran como alegría cuando puedo ser parte de esos esquemas, que son un poco más parecidos a los del teatro, ¿no? Como que si no es mucha la brecha entre hacer teatro independiente y de golpe el cine independiente, como que se vuelve un poco… Hay algo del teatro que en esa especie de pobreza también somos dueños de los, de los métodos de producción, de cuándo queremos ensayar una obra, entonces poder armar un esquema parecido con el cine me resulta por lo menos interesante que exista, que pueda circular eso en pie de igualdad con otras formas, ¿no? Como que por ahí lo que está resultando es eso, como que después aparecen objetos que después, bueno, eso, que los terminan eligiendo en los festivales y se hizo de una manera completamente poco convencional. Y bueno, ¿qué hacemos con eso, no? Porque por ahí siempre está un poco, como un poco más ninguneada esa manera y de golpe, bueno, como esto que decíamos, aparecen objetos muy libres, objetos que, que bueno, (...)

 

MANUELA MARTELLI: Claro.

 

LAURA PAREDES: (...) que terminan prestándoles atención de alguna manera. Entonces ese capital simbólico, y material incluso, vuelve también de alguna manera. 

 

  • Arranca música de ENCUENTROS (está presente durante todo el intermedio)
  • Sonido de que se acaba el primer rollo/carrete como en proyecciones análogas o sonido/s que considere Javier

- INTERMEDIO 

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  • Charla sobre películas favoritas
  • Voz (ELVIS):

En este espacio, Manuela Martelli y Laura Paredes hablan de algunas de sus películas favoritas.

 

LAURA PAREDES: ¿Qué te elegiste de películas? Contame. 

 

MANUELA MARTELLI: Bueno, me elegí, bueno, es porque en el fondo el, el, el, la premisa era… ¿Cuáles eran las películas que habían, que te habían marcado? Eh, y ahí, eh, es, bueno, súper difícil elegir tres, pero creo que… Mira, elegí Desierto Rojo, Mujer bajo la influencia y Palomita blanca

 

LAURA PAREDES: Ay. 

 

MANUELA MARTELLI: Porque en el fondo, bueno, dije… Películas que por distintos lados también, ¿no? Como. 

 

LAURA PAREDES: Palomita blanca tuve la suerte de verla en cine, nunca la pude ver en cine, pero sí, porque la pasaban muchas veces, la vi como en un VHS viejísimo. 

 

MANUELA MARTELLI: Y ahora las… 

 

LAURA PAREDES: Que le habrán pasado muchas veces proyectada. 

 

MANUELA MARTELLI: No, la verdad que no, la verdad que no. 

 

LAURA PAREDES: Ah, ¿no?

 

MANUELA MARTELLI: No.

 

LAURA PAREDES: Pensé en festivales y eso. No. 

 

MANUELA MARTELLI: No, hace muy poco la restauraron, eh, y claro, apareció una película totalmente distinta porque hay como un YouTube que está por ahí dando vuelta, que, que se ve y se escucha muy poco, la mitad, te diría, de lo que, de lo que… 

 

LAURA PAREDES: Claro. 

 

MANUELA MARTELLI: De esta copia.

 

LAURA PAREDES: Claro. 

 

MANUELA MARTELLI: Pero, pero no sé, no se ha dado mucho en el cine esta película y por mucho tiempo además estuvo perdida en y yo creo que pocos en Chile la han visto, o sea, en una sala de cine yo creo que poca gente la ha visto en Chile. 

 

LAURA PAREDES: ¿Y qué fue? ¿Una película que te, eso, te marcó en particular esta? 

 

MANUELA MARTELLI: Sí, sí, mucho, mucho. Creo que tiene algo, bueno, muy chileno también, como de que logra, eh, captar una, ah, una, un lenguaje y traspasar ese lenguaje a un lenguaje cinematográfico, como teñir la película entera de una manera de, de comunicarse, de una manera de convivencia o de, de una estructura del lenguaje. En general en Chile, que creo que tiene mucho que ver como con ser una isla casi y hablar una cosa, de decir una cosa, pero estar diciendo o hablar una cosa pero decir otra. Ehm, como una especie de lenguaje muy torcido creo que existe en Chile, como una manera de comunicarse, pero eso llevarlo a la, a la na… Al lenguaje de una película entera. Y también creo como que tiene una libertad narrativa que, que, que claro, que es, que me parece como, muy única, muy…

 

LAURA PAREDES: Sí, eh, la vi hace… No sé, no menos de 15 años o más, y todavía recuerdo planos, o sea, como una especie de plano de que entran todos a la casa de ella y hay niños y como una especie de habitación que se va llenando de mucha gente. 

 

MANUELA MARTELLI: Sí.

 

LAURA PAREDES: No sé, como hay algo de eso, como del poder de…

 

MANUELA MARTELLI: Claro, y esas situaciones paralelas también. Eso, como de que están pasando muchas películas al mismo tiempo. Sí, total. Bueno, y tú cuéntame las tuyas.

 

LAURA PAREDES: Pues es que yo estaba con Mujer bajo influencia y al final elegí Husbands.

 

MANUELA MARTELLI: Ajá. Okay. 

 

LAURA PAREDES: Pero porque sí, también como que para mí, bueno, todo Cassavetes es como muy Cassavetes o Cassavetes… ¿Viste que en realidad como es griego entonces es Cassavetes? Pero…

 

MANUELA MARTELLI: Claro.

 

LAURA PAREDES: No sé cómo le decís, Cassavetes o Cassavetes.

 

MANUELA MARTELLI: No sé, yo le digo Cassavetes, pero claro. 

 

LAURA PAREDES: Claro, porque en realidad es más… Pero, pero alguien me dijo que era que se podía decir Cassavetes, porque es un apellido griego. Bueno, no, como que para mí también fue como el gran, creo que es como el gran director que, que sentía como esa especie de comunión con la teatralidad y esta libertad, ¿no? Narrativa y ver cómo… Bueno, bueno, justo Husbands es muy el ejemplo de eso, pero también pensé porque amo a Mujer bajo influencia también como una película que, no sé, siempre, también la tengo muy presente, la vuelvo a ver cada tanto. Me gusta muchísimo. 

 

MANUELA MARTELLI: ¿Y por qué elegiste…? ¿Que por qué elegiste, eh, Husbands?

 

LAURA PAREDES: Porque eso, porque tengo un recuerdo de, de la especie de exaltación que me generó. La vi como en paralelo de empezar como actuar y sobre todo actuar en teatro y había algo en esas, eso, como en esa libertad que, que recuerdo como el, no sé, como el todavía, la exaltación que me generó esa película, esas largas tomas en el bar, ellos corriendo por la calle, ¿no? Como hay algo de, de que, de que con dos o tres elementos, que bueno, estos se escapan del funeral de un cuarto amigo… Bueno, eso. 

 

MANUELA MARTELLI: Sí. 

 

LAURA PAREDES: La, la libertad formal absoluta, ¿no? De lo que pasa en la película.

 

MANUELA MARTELLI: Sí. 

 

LAURA PAREDES: Y que el nivel de, eso, la cantidad de emociones que pasaba yo en la película con un juego muy simple y muy complejo a la vez, pero… 

 

MANUELA MARTELLI: Sí. Bueno, hay algo de eso que creo que, que está en esto que hablamos de este, este otro tipo de cine que, que, que es eso, como de esa libertad y eso, de claro, de que una cosa lleva a la otra y no, y no hay una estructura, como no se amarra una estructura ya pre, como pre, pre-escrita casi. 

 

LAURA PAREDES: Sí. Sí, no, también, porque además si uno se pone a pensar un poco como, eso, en el modo de producción ahí de ellos, digo, ellos pensado también en Gena Rowlands y todo. Viste que en Mujer bajo influencia es su casa. 

 

MANUELA MARTELLI: No, claro, o sea, no… Creo que él inaugura esto también. Él inaugura esto de en el fondo romper con un esquema que era, claro, el esquema de Hollywood, que era todavía más fuerte, pero yo creo que él inaugura eso, como de, de este, este traspaso de, de cierta estrategias teatrales al cine. O sea, nosotros yo creo que como que medio, este, todo esto que, de lo que hemos estado hablando creo que, que tiene medio la raíz ahí. 

 

LAURA PAREDES: Sí, sí, por supuesto. Sí, hay algo de eso que es eso que es más indecible, que traspasa la pantalla y, y que genera un nivel de, de emoción muy particular en el espectador. Hay algo ahí… Sí. 

 

MANUELA MARTELLI: Total. O sea, hace poco me tocó ver Love Streams en, en, en cine, ehm, y claro, es la, también, es la casa de ellos y son ellos dos y como que la, la realidad se confunde, o sea, como que la vida de ellos se confunde con la película. O sea, tú ves que no, que es como que ya no hay límite o que hay una especie de delirio y, y una cosa está en la otra. Como que no, casi no es separable. 

 

MANUELA MARTELLI: ¿Qué más elegiste?

 

LAURA PAREDES: Yo elegí… Igual esta no te… En realidad, elegí El comienzo de verano, de Ozu.

 

MANUELA MARTELLI: Ya.

 

LAURA PAREDES: No sé si… Digo, no es una película que vi no hace tantos años, aún así me marcó, como que pensaba que Cassavetes era muy de, de la formación y de los orígenes y esta película no. Varias cosas me pasan con Ozu. Primero hay algo de, de los actores y [imita el japonés], que tipo, entro en una especie de viaje para mí, como ver… Hay algo de cómo actúan y hay algo de, de, eso, del antirrealismo en las situaciones. Por ahí hay un momento que se están, eso, chicaneando, ¿viste? Historia como de una medio Tokio de la posguerra y es una familia que tiene una vida bastante normal y tranquila en un pueblo y la preocupación es que la chica que tiene, no sé, casi 30 años no está casada y ella, bueno, un poco no le importa mucho, pero a la familia sí. Y hay algo de que por ahí la escena de la chicana, la escena de que ella hace… Todo está más o menos actuada, eso, en un registro que no, nunca hay intensidad y, sin embargo, sucede de todo en el plano y sucede todo y, y hay algo de ese que me, que te hace pensar mucho, bueno, eso, en occidente y en el realismo y qué sucede con eso porque, porque es una película que me termina destruyendo emocionalmente y es tan sencilla y tan, que todo lo que pasa es, eso, casi que el final en el padre dice “Ay que hemos tenido una buena vida” y vos llorás como una magdalena con ese texto, ¿no? Como un nivel de, de simpleza en la trama y de, a la vez, explosión de, de, de, de belleza plano a plano. Y lo que sucede en cada plano no se puede creer. Yo por un momento decía “¿Pero dónde filma? ¿Cómo filma esto en esa época? ¿Cómo?” Como hay algo que no se puede creer como técnicamente (…)

 

MANUELA MARTELLI: Sí, solo japonés. Solo Japón.

 

LAURA PAREDES: (...) de lo que hace con la película. Claro. 

 

MANUELA MARTELLI: Sí.

 

LAURA PAREDES: Y eso, digo, porque eso, digo, pero no es muy de los orígenes, pero una película que, que por todos lados me, eso, me como me arrasa su belleza y también me hace pensar un poco en eso, en, bueno, en el realismo, en el cine, ¿no? En la actuación. Como que la heroína de él es como siempre está como una especie de sonrisa y, y no, no pasa mucho por ahí, no pasa mucho por las emociones que puede ella narrar.

 

MANUELA MARTELLI: Sí, total, total, como casi brechtiano, un poco. 

 

LAURA PAREDES: Totalmente, como un distanciamiento que en un momento te, te la pega igual, es como que es una película, bueno, eso, y unos planos que en, que medio creo que hablábamos de la trama, ¿no? Como sólo recordas planos casi, más que historia. 

 

MANUELA MARTELLI:  Claro, no, no, la historia es como un casi un pretexto. 

 

LAURA PAREDES: Casi un pretexto en esa misma, por eso elegí la de, la de Kiarostami, porque me pasa eso con, en general, con, con las películas que vi de él. Hay algo que es como una especie de minianécdota en la que, bueno, también te confirma que la, eso, que la sustan–que el lenguaje cinematográfico es otra cosa y que no tiene que ver con, con solo el este, con la trama.

 

MANUELA MARTELLI: Con solo el argumento, claro. 

 

LAURA PAREDES: Sí. Y me gusta algo mucho de esos, de nada, de esos países como bombardeados y que siempre tiene como una especie de vitalidad, como su cine y de ternura, que ese contraste también me maravilla, como que siento que siempre aprendo algo de ese contraste de siempre lograr aire, pero no por una especie de optimismo, sino por algo de que como procedimiento narrativo, como hay algo de el nene entre los escombros buscando para devolver el cuadernito porque lo retó mucho el maestro. Hay algo de eso, como que sabe que si el cuadernito no lo tiene lo van a, por un equívoco de él que se llevó un cuaderno que no era, mañana el maestro lo va a matar al pibito y bueno, el pibito por una ciudad bombardeada queriendo devolver, devolver el cuaderno, no sé. Y es un nivel de, de emoción que me genera recordar esa película y cada plano y la, y lo graciosa que es a la vez, porque como también es narrada a partir de un niño, es muy humorística. 

 

MANUELA MARTELLI: Claro. 

 

LAURA PAREDES: Bueno, algo de eso, de que se escape, ¿viste Hay algo de, del contraste, eso, de ese contraste entre el horror de algo, una ciudad devastada, y una ternura absoluta de alguien que está con algo muy puntual que hacer. Un objetivo muy puntual. 

 

  • Arranque sonido de prendido de “proyector”
  • Voz MUBI (ELVIS)


Segunda parte

  • “Beep” como de arranque de roll
  • Música (se queda de fondo para el arranque de la conversación, desaparece en fade out)
  • Fragmento de película

FRAGMENTO 1976 

-¿Cómo está todo por acá, Padre?

-Bien, bien. Sin novedad en el frente

-¿Cómo que sin novedad en el frente? Ya supimos todo

-¿Qué cosa?

-La mamá está de profe de literatura

-¿De qué?

-Ah, sí. Voy a leer unos cuentos a unos cieguitos

-Qué canchado

-Gracias por mantenerla ocupada, Padre. ¡Una idea estupenda del Padre!

  • VOZ MUBI: 


Acabamos de escuchar un fragmento de 1976, de Manuela Martelli

 

LAURA PAREDES: Pero bueno, volviendo a 1976, me, me, me gusta el grado de, no sé, hay algo de, de la, de esa especie de perturbación constante en esa calma de, bueno, de ella, de Aline, que está espectacular. Y mi escena favorita de la película es cuando, que pues yo pensaba que como sos muy habilidosa para eso, para estar todo el tiempo narrando sin tener que, no sé cómo decirlo, decir, no sé, está todo el tiempo de la película diciendo algo que no dice y eso es como muy placentero y muy atractivo y a la vez después tiene una trama que se vuelve un poco más, este, suspenso, ¿no? Que uno está realmente preocupado si la van a agarrar, si no, como que maneja como unos hilos que me interesaba algo de esa, de esos primeros especie de estructura que uno dice “Bueno, está todo en un personaje contenido y entiendo por dónde va” y después yo estaba realmente muy preocupada por lo que iba a suceder, como que lograba esa tensión. Eh, y, y, y creo que mi escena favorita es cuando reza en el auto. 

 

MANUELA MARTELLI: Sí, que fue algo que me pasó realmente, lo viví. Me lo robé de una, de una experiencia mía, por supuesto, no en ese contexto de dictadura, pero, eh, porque estaba manejando sin licencia en Estados Unidos y me…

 

LAURA PAREDES: ¿Cómo fue? Contame eso. (Se ríe)

 

MANUELA MARTELLI: Me paró un, un, un policía y me, me empezó a hablar por, por altoparlante, que era una cosa muy rara para mí, porque no es una cosa que en Chile se, al menos no sé si hasta ese momento, esto te estoy hablando fue hace por lo menos, no sé, diez años atrás. Ehm, y, y entonces me empezó a hablar por altoparlante, yo me demoré un montón en entender que me estaban hablando a mí, o sea, me parecía como insólito que, que me hablaran a mí, pero de repente me di cuenta que, que sí y paré. Me bajé del auto y el tipo me hablaba por parlante, decía “No te bajes del auto, no te bajes del auto”. Y yo estaba estudiando en Estados Unidos con una beca y dije “Ahora perdí todo así. Perdí, perdí mi beca, perdí mis estudios”. Ya me vi como volviendo a Chile, ehm, y claro. Y bueno, y ahí me piden los documentos y no sé cómo, no sé cómo zafé, o sea, el tipo vio mi, creo que le pasé mi licencia chilena y, y, y la mis… Fue una situación muy parecida. Él se fue, lo cual generó un momento de mucho suspenso donde yo, que no soy católica, realmente me puse a rezar, confieso que me puse a rezar. 

 

LAURA PAREDES: Como dice el refrán: “En la trinchera no hay ateos”. 

 

MANUELA MARTELLI: Tal cual.

 

LAURA PAREDES: Claro. 

 

MANUELA MARTELLI: Tal cual.

 

LAURA PAREDES: No, sí, no sé, me es que hay algo de eso. Me resultó de una maravilla porque me parecía que era además algo de narrar, algo del personaje que digo, que en esa, en esa, en esa minirreacción, también había una formación, una clase, había algo ahí que era increíble, que yo no había pensado en eso, en ella, en eso, y de golpe una, un, un, como algo tan íntimo que, que a la vez está contando tanto de ella, es muy hermoso esa…

 

MANUELA MARTELLI: Bueno, te voy a contar que, que ese es un momento de mucha contradicción porque a propósito, justamente lo que dice la Aline, que es una gran, tremenda actriz, no es católica y en… Esto pasó en, en, a mí se me ocurrió sobre la marcha. Era una, fue una escena que, que… Y también, digamos, no es ni católica ni tiene una formación católica para nada. Se crió en Francia en un contexto híperateo y estábamos filmando la escena a última hora del día, por lo tanto, este, la típica historia de se va la luz, se va la luz.

 

LAURA PAREDES: Sí.

 

MANUELA MARTELLI: Y, eh, y de repente a mí se me ocurrió, me acordé de esto. Entonces, le dije en el minuto, yo estaba atrás como con el monitor, como doblada en cuatro en el asiento de atrás y de repente se me ocurrió, entonces le dije “Aline, reza” y la Aline me dice en el momento: “No sé rezar”. 

 

LAURA PAREDES: ¡No sé rezar! [Se ríen] Creo que me pasaría lo mismo. No puedo decir un padrenuestro entero. Como que es impresionante lo que… ¿Y qué? ¿Se empezó a inventar?

 

MANUELA MARTELLI: Y entonces se empezó a inventar, entonces teníamos como para hacer dos tomas, entonces le dije, a la toma siguiente, le dije, le escribí el Ave María en un papel y se lo empezó a aprender pero después, claro, dijo, decía una cosa, después decía otras, se saltaba, entonces después doblamos esa escena, pero, pero en realidad si uno se fija bien, está diciendo cualquier cosa. 

 

LAURA PAREDES: Claro. No, y pensaba cómo atrae y cómo atrae los momentos de debilidad de los personajes, ¿no? Como… Porque atrae eso inesperado. También es inesperado que se ponga a rezar, es eso, como… Me imagino como directora todo el tiempo estar como a la búsqueda de ese tesoro, ¿no? Como qué es lo que hace que, que, que ese personaje no sea solo una superficie y que tenga esa corporalidad. No sé.

 

MANUELA MARTELLI: Claro. No, y por eso te digo que es justo interesante lo que dices porque ella, a propósito como de los detalles de los personajes, ¿no? Ehm, que, que claro, que es una cosa que, que es muy contextual de, que habla mucho de la historia del personaje y que claro, cuando aparece improvisado ahí aparece la historia de la actriz que no tiene ese, ese, ese background de familia católica o colegio católico, lo que sea, ¿no? Como son esos detalles que uno lleva como carga (...) 

 

LAURA PAREDES: Sí.

 

MANUELA MARTELLI: (...) en la historia de cada uno. 

 

LAURA PAREDES: Totalmente. Y algo de, bueno, como que para mí también esa, esa, esos films que, que tienen el peso del, del gran tema, ¿no? Que supongo que siempre es un peso elegir eso, contar el momento de la dictadura. Y hay algo… Me gustaba mucho también algo de, del personaje que nadie espera y que de golpe se vuelve una pseudoheroína, que no sabe por qué lo, lo quiere hacer, igual lo hace. Eh, y eso es muy interesante también siempre, es como verla a ella, eso, como un poco la, el personaje que le, que le toca el, el momento extraordinario y ni siquiera sabe por qué, un poco El extranjero, de Camus, no sé, como algo de… Bueno, no sé. “La, la gota de sudor me hizo disparar”, como algo de ¿qué pasa que ella de golpe decide meterse hasta ahí cuando…? Casi, que casi como que eso es la contradicción en una vida que, que no tendría por qué interesarse por eso. Eso, claramente por su familia o el contexto que uno, que uno la ve y cómo sigue atrayendo esa cosa medio atávica de los personajes, alguien que, que bueno, (...)

 

MANUELA MARTELLI: Sí.

 

LAURA PAREDES: (...) que toma la decisión, que, que eso, que tuerce el rumbo de las cosas. 

 

MANUELA MARTELLI: Sí, claro. Yo creo que, que hay como un germen en el personaje de, que también tiene que ver con eso, con esa historia de ser un person… De una mujer muy, ehm, también creyente, pero también eso… O sea, en realidad como que vie, viene de ahí, de ese contexto, pero podría perfectamente no practicarlo y eso es lo que me parece a mí interesante, que a fondo también hay una sociedad muy hipócrita que, que practi… Que, que dice una cosa pero práctica otra también. O sea, digo, me refiero a toda un contexto donde, de, de una clase que, que, que es… dice ser muy cristiana, ¿no? Como… Pero me parecía a mí que, que era bonito un personaje que venía de un contexto como tan burgués, pero tenía una ética que trascendía como ese, eh, es, es, ese, el gusto o… Que trascendía como su vida acomodada en el fondo. Ehm… 

 

LAURA PAREDES: Sí. Sí, sí, eso como que se, se, se termina volviendo atrapante para mí, siempre como algo, algo de lo que no está dado para un personaje y no, no, sin… Porque uno… Y también el rol del, del, del Padre, del cura, que también está bueno que por ahí también siempre con la complicidad de la Iglesia de las dictaduras, digo, en general, como que era tomar la decisión de narrar uno que no, o sea, uno que… 

 

MANUELA MARTELLI: Claro.

 

LAURA PAREDES: Tomar esa decisión me parecía que estaba bueno por algo de que siempre, por el tema, siempre se (...)

 

MANUELA MARTELLI: Sí.

 

LAURA PAREDES: (...) está como un poco, no sé, el camino más posible es narrar cierta complicidad ecle, eso, eclesiástica.

 

MANUELA MARTELLI: Sí.

 

LAURA PAREDES: Un tipo que no, un tipo que, no sé, que, que…

 

MANUELA MARTELLI: Sí. Te entiendo. No, total.

 

LAURA PAREDES: Que me gustaba esa decisión, no sé. 

 

MANUELA MARTELLI: Sí. Que yo creo que va como en la, en la búsqueda de la película de las ambigüedades en el fondo de, de, de esto mismo de la mujer burguesa, pero que está dispuesta a meterse en un contexto totalmente opuesto al, al que está acostumbrada. Y, y el cura también, ehm, que en el fondo hoy en día habla, hablar bien de la Iglesia es como algo difícil, ¿no? Buscar un personaje es–Un, un héroe en ese, en ese contexto es como un, un sitio complejo o un lugar complejo donde, donde ubicarse, pero creo que también tiene que ver con que en Chile la Iglesia, ehm, sí tuvo un rol muy importante en la dictadura. Entonces viene un poco más desde ahí también, viene desde, desde rescatar a esos personajes que fueron… Hubo varios sacerdotes de esa época que fueron, que inclusive murieron en la dictadura. 

 

LAURA PAREDES: Sí, sí, sí, en Argentina también.

 

MANUELA MARTELLI: Fueron torturados, etc. Claro. 

 

LAURA PAREDES: Sí.

 

MANUELA MARTELLI: Entonces partió por ahí. Ahora a mí también me parecía eso interesante que las contradicciones de, de un cura que, que, que ayuda, pero al mismo tiempo igual está en unas, en un sitio de poder en el fondo, como ese, esa (…)

 

LAURA PAREDES: Sí, sí, sí.

 

MANUELA MARTELLI: (...) ambigüedad.

 

LAURA PAREDES: A él no lo matan, lo trasladan y a…

 

MANUELA MARTELLI: Exacto, hay diferencias.. 

 

LAURA PAREDES: Claro, de alguna manera tiene sus privilegios. Claro.

 

MANUELA MARTELLI: Claro, hay tratos diferentes en el fondo. Eh, pero sí, a mí, a propósito como de la creación de personajes y eso me que leí por ahí, que tú decías como que el personaje se construye sobre la marcha, que siento que es algo muy, que está muy presente en, en, en la peli, en Trenque Lauquen, ehm, y claro, me preguntaba porque es loco, ¿no? Porque al mismo tiempo fue el personaje el que las llevó a querer hacer la película, como el personaje es el que guió la película, pero al mismo tiempo tiene mucha libertad de ir transformándose. De hecho, la película un poco se trata de eso también. 

 

LAURA PAREDES: Puede ser. Sí, puede ser. Era muy prueba y error. Nos pasaba que eso, como que la sensación… Me hacés pensar eso, de que por ahí también, cuando también es el personaje, cuando te toca hacer el personaje que medio lleva la trama adelante, como si uno, no sé, debería poder empezar en algunos casos, digo, como algo más permeable a que, a que la trama pase en vos, pero no estar… Sí, como si fueses el espejo de esa trama, entonces hay que permitirse un poco cierta liviandad. En este caso, qué sé yo, pienso en 1976 y te digo que no es para nada liviana y es espectacular, está totalmente actuada y yo creo que por ahí todo esto que decimos entraría en contradicción, eh.. Porque al revés, porque hay algo que está como un, en una economía hecha todo el tiempo, pero, pero todo el tiempo está, no sé, está sucediendo eso en su, no sé, en su rostro y hay algo ahí que está todo el tiempo. Ella está ahí y a la vez como una especie de melancolía constante (...)

 

MANUELA MARTELLI: Claro.

 

LAURA PAREDES: (...) que, que va junto a la trama y así funciona. No sé, como, viste, es difícil también. 

 

MANUELA MARTELLI: Es que yo creo que tiene, tiene que ver con los códigos también, o sea, tiene que ver como con cuáles son las reglas del juego un poco, ¿no? O sea las reglas del juego en, en Argentina son parte, ya parten distintas, es que es otro juego.

 

LAURA PAREDES: Totalmente.

 

MANUELA MARTELLI: Sí. Y claro, ahí ya hay un guión armado ya hay unos personajes armados. 

 

LAURA PAREDES: Sí, sí, sí, igual pensaba, digo, también pensando en 1976 que hay algo que, digo, como están tan, se ve tanto, que es muy, uno agradece mucho eso, como la, ver una directora que está como interesada por la forma, no sé, que le interesa cómo son esos planos que también uno dice es la actuación, pero yo creo que uno puede decir a veces es la actuación, cuando también el plano… Digo, hay algo de cómo está filmada ella, la luz, cómo, cómo son esos encuadres, cómo fuma, cómo tiene la tacita, las pastillas todo el tiempo, hay algo de siempre, la bebida y eso y las distintas maneras de filmarla a ella que ahí lo que vos decís, la idea de personaje, bueno, no sé, es algo que… O lo que hace el act… Lo digo como actriz, muchas veces veo que digo, bueno, una actriz buena puede actuar mal si la, si está mal filmada, ¿no?

 

MANUELA MARTELLI: Claro.

 

LAURA PAREDES: Como hay algo de, de que (...)

 

MANUELA MARTELLI: Sí.

 

LAURA PAREDES: (...) que es una capa más en la imagen cinematográfica y eso a veces es duro de aceptar. 

 

MANUELA MARTELLI: Sí.

 

LAURA PAREDES: A mí, viniendo del teatro, primero me costaba como que siempre en teatro, en la sensación de que tenés ahí medio el… Como, como, no sé, como que es como todo, todas las decisiones un poco tomadas para muchos espectadores a la vez. Y el cine sentía que es la operación al revés, es como más dejarse filmar que estar operando. No sé, como que hay algo que, que uno tiene que relajar un poco y dejar de querer tomar todas las decisiones, este, no sé, como, hablo hasta de energía, ¿no? Como que el teatro necesita esa especie de voluntad de sacar para afuera y de actuar y el cine me re-costaba primero ese pasaje y la idea de que, de que es para uno la sensación de que la cámara es la que está, está tomando las decisiones y, y…

 

MANUELA MARTELLI: Claro.

 

LAURA PAREDES: No sé, si le… 

 

MANUELA MARTELLI: Sí.

 

LAURA PAREDES: Como un pájaro que se asusta si lo vas a… Si, si le tirás demasiada energía, como hay algo ahí que, que para mí era hacer la operación contraria, casi desandar el camino de, no sé, de, de, de, de esa especie de voluntad de actuación que es como… Me sale la palabra energía, porque hay algo que bueno que también sucede eso en el teatro por una, no sé, como por una especie de aluvión de energía que el cine necesita… Ni siquiera digo menos, no sé cuál es la palabra, pero, pero como… Me sale más lo de dejarse filmar. Para mí era el gran desafío en el pasaje del teatro al cine, como algo de decir la diferencia entre dejarse filmar y estar todo el tiempo haciendo operaciones. De hecho, casi que lo que era tipo “Dejá de hacer”, como que Laura por ahí primero era “No, nada, no hagas nada”, como algo de que uno puede empezar a ver en la superficie de alguien pensamientos cuanto menos a veces el actor haga, ¿no? Que en eso Aline es muy, es de un oficio increíble de eso, impresionantemente económica y sus ojos están siempre con una película de algo y no hace nada que hace de todo. No sé, como algo de ese pasaje para mí era difícil al comienzo. 

 

MANUELA MARTELLI: Sí, que yo creo que tiene que ver con, ehm, con entender que la actuación en cine es un poco, ehm, la conciencia de toda la, de toda la, de que todo cuenta, de que todo narra, como una comunión con toda esa, con todos esos elementos en el fondo. Al menos así, así lo siento yo, como que eso es lo que a mí me genera placer de actuar en cine, que, que yo sufro, o sea, las veces que he actuado en teatro sufro porque justamente…

 

LAURA PAREDES: Te iba a preguntar eso, si sufrías o te gustaba. 

 

MANUELA MARTELLI: Muchísimo, muchísimo. Porque eso que dices de que en el fondo tener que acarrear yo todo y estar tan, eh… como al desnudo me genera terror, terror. O sea, me gusta, me gusta eso del cine de que en el fondo hay como una comunión de elementos que están contando y uno es como una pieza más en ese engranaje en el fondo, ¿y por qué? Porque en el fondo es lo que me interesa ahí creo no solo es la actuación, sino como estar contando algo en el fondo, estar, estar en comunión con lo que se está contando. Eh, por… Y que es un poco lo que, lo que decías tú de que yo entré a actuar porque me gustaba el cine, no, no, no solo como el ímpetu de actuar por actuar. Ehm, pero, pero claro, creo, creo que hay algo como de eso, de que uno es una pieza más en el fondo. 

 

LAURA PAREDES: Sí, sí, sí. Puede ser que hay algo ahí. Bueno, es que es claro que en un momento está importando más si se va la luz y vos sentís que ese plano lo hiciste, esa toma, eh, no sé, y, y te salió la emoción perfecta y si el plano, no sé, por ahí no servía por algo técnico, cagaste. Sí, hay algo ahí que sí es un poco a veces hasta, hasta medio ingrato y hay que aceptarlo, que es como “Bueno, sí, acá estamos…”. No es que la actuación vale más que otra cosa en ese sentido.

 

MANUELA MARTELLI: Claro.

 

LAURA PAREDES: Y a la vez es… A mí me viene bien, no sé, como que hay algo ahí. 

 

MANUELA MARTELLI: Sí, no, pero yo… 

 

LAURA PAREDES: Entender que por ahí está narrando la espalda tuya y vos querés que te vean la cara lo que estás haciendo, es decir, no, el plano es más emocionante porque el plano de espaldas, no sé. 

 

MANUELA MARTELLI: Claro. No, yo creo que, bueno, eso te lo comento a propósito de la Aline, porque me parece que ella sí es una actriz que está muy consciente del lenguaje. Nosotros en la película le decíamos que hacía todo, que era como que hacía todo, que, que, que hacía maquillaje, que hacía vestuario, porque está como consciente de todo y como siempre en esta precariedad del cine latinoamericano y de que todo se filma rápido y siempre como a contrapelo, no sé, ella se estaba re, ella estaba preocupada de la continuidad a veces en situaciones donde había que estar muy, operando muy rápido. En el fondo ella como que siento que maneja el lenguaje, es una actriz que en el fondo está consciente de muchas cosas al mismo tiempo. 

 

LAURA PAREDES: Qué bueno. Eso sí. Se le nota. Digo, hay algo ahí también, eh, que yo creo que, que también cuanto más sepas de la técnica, como que hay algo ahí que, que, que lo ves igual. Una actriz que está entendiendo todo, entendiendo cómo está siendo filmada. Me parece interesante eso. Escucho mucho a esas actrices de mucha experiencia o actores y que dicen, todo el tiempo preguntando cómo es el plano, todo el tiempo está atrás y uno después lo ve. Que puede, que eso, que tienen como un trabajo para la cámara, que, que no todos las directoras y directores se toman el trabajo de acercar al actor a eso, ¿viste? No sé cómo es tu experiencia en ese sentido, pero no, ¿viste? No es algo que, que por ahí es tan común. Muchas veces como si le tuvieran un poco de miedo al actor que prefieren tenerlo, digo, en estructuras más grandes y todo, ¿no? Pero como que a veces me he sentido la, en la idea de que cuanto más sepas peor, que estés esperando y vayas a hacer lo tuyo y la verdad es que para mí cada vez que trabajo con directores que tienen esa “Bueno, mira, el plano va a ser así taca taca, taca, taca” y veo que tienen como especie de goce de contar cómo es el plano, porque les gusta el plano y no están pensando tanto en eso, en términos de historia. Y bueno, para mí es como muy, no sé, como gozoso también cruzarte con ese tipo de, de dirección, no sé…

 

MANUELA MARTELLI: Y bueno, yo también me, me… Este grupo que ustedes tienen, que me preguntaba cómo… Es, es de teatro, ¿no? El grupo, este grupo que formaron con, con Pilar y, ehm, bueno, me preguntaba por ahí como, como, de dónde había salido y que… Porque creo que es ese, eso que hablábamos antes, como esta relación entre el teatro y el cine que creo que está muy presente, ehm, en esos procesos cinematográficos que te decía, como de, de Matías Piñeiro, de lo que pasa en Trenque Lauquen, me parece que lo que hace Mariano también en Pampero, que me parece interesante, que siento que hay mucho cruce con el teatro, como que esa, esa tradición teatral argentina, este, como contagia mucho el cine, que creo que es bien único. No me parece que en Chile pase tanto eso, como que hay mucha más independencia del teatro con el cine, como que van por carriles distintos, pero me parece que acá hay, hay una circulación mucho mayor y también que tiene que ver con los roles, como que uno hace un rol y después hace otro. No sé, Mariano Llinás escribe y después dirige y tú también escribes y diriges y por eso me preguntaba como qué pasa con este grupo que, que armaron, como si, si es solo en teatro o hay ahí una relación con el cine. 

 

LAURA PAREDES: En realidad, con las chicas. Bueno, Piel de Lava existe hace casi, sí, vamos a cumplir 20 años, como 20 años. Siempre fue como un grupo muy laboratorio de hacer nuestras obras juntas y todas, bueno, haciendo, o sea, siempre existió el grupo porque hacemos de todo y el grupo es el lugar que, bueno, sigue funcionando. Y cuando hacíamos la segunda obra del grupo Neblina, Mariano y Agustín Mendilaharzú, Mariano Llinás y Agustín Mendilaharzú vinieron a ver la obra y existió como una especie de eso, como medio amor a primera vista de grupos que hacían, este, algo parecido y ellos estaban tomando… Con esa especie de pseudo crisis de qué pasa, por qué hay tanta brecha con la gente de teatro, ¿viste? Como hay algo de que, que acercarse como, no sé, empezaban a ver teatro porque era un momento también donde estaba como muy vital el teatro en ese momento y entonces creo que como que fuimos una generación en el que todos empezamos a trabajar juntos, si había cosas para hacer en las obras lo hacían ellos o empezaron a todo el tiempo, no solo a nosotras, un montón de actores de teatro independiente que trabajan en sus películas y Mariano nos esperó, hablamos y fue tipo: “Bueno, hagamos una película de la obra de teatro”. Y empezamos a juntarnos a tratar de hacer un guión, esto hace, no sé, 15 años, eh, un guión entre todos o de cómo pasar a un lenguaje cinematográfico esa obra y no funcionó y ahí nos propuso hacer La flor, como que ahí él dijo: “Bueno, no está, esto no está funcionando, pero yo quiero hacer una película con ustedes” y ahí la propuesta fue hacer una película que tuviera varias historias y que fuéramos nosotras… Bueno, que tuvieron que actuar cosas muy distintas. Y para todas fue, o la mayoría, no sé si Pilar había hecho una sola película, pero no habíamos hecho nada. Veníamos del teatro y fue como… Entonces casi que La flor tiene el lugar de volvernos actrices de cine, porque a partir de esa película que duró diez años, el rodaje, o sea, yo llegué a la primera vez que no podía ni pararme en una marca, me iba de las mar… Era como imposible. Desesperación, a los gritos todas, como que era realmente, ¿no? Como que hicimos la experiencia La flor y ahí fue acompañando eso otras películas. Pero, pero bueno, así como fue de alguna manera La flor fue la gran escuela de cine y de ese cine, esto que decís, de empezar a comprender los planos, de saber que cuando yo decía: “¿Me enfocas acá?”, que era hacer foco, yo no sabía ni qué era hacer foco [se ríe], que Mariano se irritaba, que yo decía “¿Pero a qué hora me enfocas?”, que enfocar para mí era dónde iba la cámara. Como eso, éramos completamente ignorantes de la técnica, no teníamos ni idea. Y bueno, fue como una gran escuela, así, divertida, con amigos, empezar a entender cómo era el oficio, cómo hacerlo. Y después, bueno, después pasa a un trabajo en una película industrial y ya no sos la misma porque, porque (...)

 

MANUELA MARTELLI: Claro 

 

LAURA PAREDES: (...) así como, como un entendimiento de la cosa que sí, que fue especial para nosotras. 

 

MANUELA MARTELLI: Claro…

 

LAURA PAREDES: Pero básicamente el enamoramiento, perdón, como decís, era eso, como ver que había un grupo que hacía medio lo mismo, que actuábamos, dirigíamos y escribíamos para nosotras y bueno, y apareció ahí como una necesidad de juntarnos. 

 

MANUELA MARTELLI: Oye, creo que tenemos que, que terminar 

 

LAURA PAREDES: Que ir redondeando. 

 

MANUELA MARTELLI: Que tenemos que terminar.

 

LAURA PAREDES: Bueno, podemos armar un programa juntas. Somos muy buenas, eh... 

 

MANUELA MARTELLI:  Sí, será. (Se ríe) Yo una vez traté de hacer un programa de radio y llegué solo al piloto, me di cuenta de que era muy mala. 

 

LAURA PAREDES:  Ay, no, malísima. Yo también, siempre me genera, me da muchos nervios en la radio. 

 

MANUELA MARTELLI: Pero lo haces, lo haces muy bien en la película, te digo. [Se ríen] 

 

LAURA PAREDES: Bueno, querida, qué placer vernos. 

 

MANUELA MARTELLI: Sí, sí. La última vez que nos vimos creo que fue hace cientos de años. 

 

LAURA PAREDES: Cientos de años. Claro, en Miramar, la última que nos vimos, creo, en la playa. ¿O no? Sí. 

 

MANUELA MARTELLI: Sí, sí, en la playa, en Miramar. Total. Bueno, ha sido un placer igual, pero espero que no pase tanto tiempo. 

 

LAURA PAREDES: Ojalá que no. ¿Venís a Buenos Aires o tenés planeado? ¿O a Chile? 

 

MANUELA MARTELLI: Ehm, bueno, la película se tiene que estrenar en Argentina, así que tal vez.

 

LAURA PAREDES: Ah, bueno.

 

MANUELA MARTELLI: Tal vez por ahí.

 

LAURA PAREDES: Tal vez. Hablemos por ahí. Y en enero voy a Chile, al Santiago A mil, si estás en Chile quizás… 

 

MANUELA MARTELLI: Ok, ok. ¿Y qué presentan? 

 

LAURA PAREDES: Eh, voy con Las cautivas, que es una obra de teatro. 

 

MANUELA MARTELLI: Ya. 

 

LAURA PAREDES: De Mariano Teconi Blanco, de un amigo y que me encanta hacerla, así que si estás, te aviso. 

 

MANUELA MARTELLI: Qué lindo, ya. Ya bueno. Un beso grande. Mucha suerte con todo. Te felicito por la peli y realmente muy, muy, muy bonita, muy muy buena. 

 

LAURA PAREDES: Yo también te felicito.

 

MANUELA MARTELLI: Un abrazo.

 

LAURA PAREDES: A ti.

 

  • [Corte musical para marcar fin de la conversación y escuchar la despedida entre ambos]
  • Sonido de que se acaba el segundo rollo/carrete como en proyecciones análogas
  • ID DE CIERRE (CON MÚSICA DE CRÉDITOS) Voz MUBI (ELVIS):
  • Nombre del podcast

ENCUENTROS, un podcast de MUBI en español. La plataforma de cine seleccionado a mano.

Cada día, una nueva película. En cada episodio, una nueva conversación.

-     Voz MUBI (ELVIS):

Escucha otros episodios de nuestra primera temporada de: ENCUENTROS de MUBI podcast. con Laura Mora, Fernando Guzzoni, Verónica Llinás, Vladimir Durán, Affonso Uchôa, Nelson Carlo de Los Santos, Dominga Sotomayor, Carla Simón, Lola Arias y Valeria Luiselli

-      CRÉDITOS

Esto fue ENCUENTROS de MUBI podcast, con la participación de Manuela Martelli y Laura Paredes

Idea: Efe Cakarel, Sandra Gómez, Jon Barrenechea y Ricardo Giraldo

Producción: Ricardo Giraldo y Fernando Peña

Productores ejecutivos: Efe Cakarel, Sandra Gómez, Jon Barrenechea, Diego Luna, Gael García Bernal y Paula Amor 

Sonido: Javier Umpiérrez

Música original: Andrés Solís

Investigación y guion: Andrés Suárez

Transcripciones y apoyo en guion: Fernando Peña

Coordinación de invitados: Mónica Pérez

Voz: Elvira Liceaga

Grabación de Manuela Martelli en Colonia: Mariá Portugal 

Grabación de Laura Paredes en Madrid: David De la Fuente en Robin Groove Estudio

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