Pepinos marinados

Recetarios

Para el guacamole, compramos aguacates criollos sobre la calle López –probablemente la calle de comida más bonita de la ciudad de México–, a la altura de Salto del Agua. (¿Ya vieron el documental/poema Calle López? No se lo pierdan). Hay frijoles criollos en Súper Cope, y también quesos maduros que pueden utilizar para los molletes ahogados. Los hongos y setas silvestres nos llegan vía Nanae Watabe, recolectora que conoce los bosques –y todo el reino fungi– alrededor de la ciudad como poca gente. Compramos el alga kombu en Ok Mart (en el barrio coreano), recomendación de la maestra Mama Park, espléndida guía; los chiles secos salieron de un pasillo en la Merced, que todas y todos los que cocinamos deberíamos conocer. Las tortillas de maíz criollo vienen de dos sitios: Chulada Nativo, sobre Izazaga, y Molino “El Pujol” en la Condesa. La ciudad es amplia y ajena, y nosotres la aprovechamos tanto como pudimos.

Ingredientes

  • 600 gramos pepinos persas, coreanos o ingleses (el caso es que estén pequeños, con poca semilla)
  • 100 gramos cebollín chino en trozos de 4 centímetros
  • 100 gramos cebolla blanca (dulce, de preferencia) en rebanadas delgadas
  • 2 cucharadas gochugaru (polvo de chile coreano, elijan según picor, que viene indicado en la bolsa)
  • 2 cucharadas vinagre de arroz
  • 2 cucharaditas azúcar morena
  • 1 cucharada aceite de ajonjolí tostado
  • 1 cucharada ajonjolí tostado
  • 1 1/2 cucharaditas sal

Preparación

  1. Corten los pepinos en trozos de 5 centímetros; corten éstos por la mitad, a lo largo. Retiren la mayor parte de las semillas (pueden ayudarse con una cuchara). Ahora corten cada mitad en tres partes, a lo largo.
  2. Pongan los pepinos en un tazón grande; agreguen el cebollín, la cebolla, el gochugaru, el vinagre, el azúcar, el aceite, el ajonjolí y la sal. Mezclen todo muy bien. Pueden comérselos de inmediato pero también guárdenlos en un recipiente con tapa y refrigérenlos. Aguantan como 3 días; nomás hay que sacarlos del refri unos 15 minutos antes de servirlos